Sicilia es una isla mediterránea cuya identidad es el resultado de siglos de influencias griegas, bizantinas, árabes, normandas, aragonesas y españolas. Esta síntesis de civilizaciones convierte a la isla en un laboratorio de historia, arte y sabores único en el mundo.

Esta rica herencia se refleja en una rica gastronomía que utiliza productos locales como cítricos y el pistacho de Bronte en platos icónicos como los arancini, la pasta alla norma, la caponata y el cannolo (un dulce).

Arquitectónicamente, la isla destaca por sus templos griegos, el arte normando y el esplendor del Barroco tardío en el Valle de Noto, reconstruido tras el devastador terremoto de 1693. Tradiciones vivas como la Opera dei Pupi (teatro de marionetas) y la cerámica de Caltagirone son patrimonio inmaterial y artístico de la UNESCO.